Capacitaciones de Reafrio fortalecen la seguridad, la formación y el desarrollo de los equipos

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¿Sabes cuál es el valor de invertir en quienes hacen que la empresa funcione? En Reafrio, la respuesta llega a través de las capacitaciones. En 2025, se realizaron diversas formaciones con enfoque en la seguridad, además de reforzar la cultura de cuidado, competencia y compromiso con las personas.

Para la gerente administrativa y de Recursos Humanos, Sandra Duarte Heinz, las capacitaciones son un “mecanismo continuo de actualización, que alinea y fortalece las competencias necesarias para que colaboradores y empresa avancen juntos”. Según ella, la inversión en formación genera un impacto directo en el día a día. “Los colaboradores sienten que la empresa invierte en ellos, lo que aumenta la satisfacción, la autoestima profesional y la retención”.

Todos los sectores de Reafrio fueron contemplados. Además de las capacitaciones obligatorias de seguridad (NRs), la empresa ofreció formaciones específicas en refrigeración, soldadura, operación de máquinas y otras actividades técnicas.

A lo largo del año, Reafrio también adoptó una plataforma de gestión de personas que, inicialmente, capacitó a líderes para hacer el proceso de desarrollo más asertivo, basado en datos reales de desempeño, índices de rotación, errores operativos y metas cumplidas. Con ello, se identificaron las necesidades de capacitación, tanto técnicas como conductuales, por cargo y función.

Para Sandra, cuando la capacitación deja de ser una excepción y se convierte en rutina, la empresa crea una cultura de aprendizaje continuo.

Y el resultado no tarda en aparecer: equipos más seguros, colaboración más fuerte, comunicación transparente, menor índice de fallas y mayor proactividad. El sentimiento de valorización también refuerza el vínculo con la empresa, haciendo que muchos colaboradores busquen evolucionar dentro de la propia Reafrio.

“Los errores pasan a ser vistos como una oportunidad de aprendizaje”, afirma Sandra Heinz.

Seguridad como práctica

El área de Seguridad y Salud en el Trabajo acompañó de cerca esta jornada. La responsable de Seguridad en el Trabajo, Priscila Simon, destaca la importancia de las capacitaciones.

“Cuando los colaboradores reciben orientaciones adecuadas, comienzan a reconocer riesgos, a utilizar correctamente los EPP y a adoptar prácticas seguras en sus actividades diarias”.

En 2025, se realizaron capacitaciones en: NR11, NR12, NR33, NR35, NR20 y también formación de la brigada contra incendios. Estas formaciones fueron decisivas para reforzar la conciencia del riesgo y transformar la información en actitud.

Después de las capacitaciones, fue posible observar cambios prácticos como el uso más constante de los EPP, mayor cuidado en la manipulación de máquinas y materiales inflamables, comunicación activa sobre peligros e incluso colaboración entre compañeros en el cuidado mutuo. Para Priscila, este compromiso colectivo representa una cultura de prevención genuina, donde cada uno se siente responsable no solo de sí mismo, sino de todo el equipo.

La integración entre Seguridad en el Trabajo y Recursos Humanos desempeña un papel fundamental en este proceso. Mientras la primera orienta y capacita, la segunda refuerza el proceso desde la selección de personal hasta la comunicación interna y el seguimiento del desempeño. Juntas, garantizan que la seguridad esté alineada con las demás políticas de la empresa y se viva en el día a día.

“Además de prevenir accidentes, las capacitaciones también refuerzan la cultura de prevención dentro de la empresa, recordando que las actitudes seguras deben formar parte de la rutina de cada colaborador”, comenta Priscila Simon – Técnica en Seguridad en el Trabajo.

Capacitar para proteger

Los resultados alcanzados con las capacitaciones están enfocados en el largo plazo. Para Reafrio, invertir en formación es trazar un camino de valorización de las personas y fortalecimiento institucional.

Para Sandra, la renovación de las capacitaciones es esencial para el desarrollo de los equipos, ya que se refleja en productos más confiables, procesos más sólidos y una imagen empresarial que valora tanto a quienes trabajan como a quienes consumen. “La formación continua garantiza que todo el equipo mantenga el mismo nivel de calidad, reduciendo errores y aumentando la eficiencia”, refuerza Sandra.

Pero no basta con capacitar. Existen desafíos permanentes, que incluyen la necesidad de mantener la atención de los colaboradores, reforzar el uso correcto de los EPP, intensificar las capacitaciones prácticas, ampliar campañas de concientización e invertir en mejoras estructurales.

En los próximos años, la meta es integrar aún más los sistemas de desempeño, gestión de competencias y aprendizaje, generando retroalimentación constante, promoviendo talentos internamente y garantizando que cada nuevo colaborador encuentre en la empresa oportunidades reales de crecimiento.

Texto extraído de la revista Reafrio, publicada en conmemoración de los 25 años de historia.