Desde 2016, Reafrio cuenta con el sello de certificación ISO 9001, reforzando su compromiso con el desarrollo de soluciones con altos estándares de calidad, consistencia y confiabilidad.
Para garantizar que estos estándares se mantengan, la empresa cuenta con un equipo de auditores internos cuya misión es evaluar procesos e identificar oportunidades de mejora dentro de la organización.
Nuevos auditores internos se incorporan al equipo
El pasado jueves (12) y viernes (13) se realizó una nueva edición del entrenamiento de Auditor Interno del Sistema de Gestión de Calidad. El equipo de auditores, que inicialmente contaba con solo una persona, pasó a tres y ahora llega a nueve auditores.
El entrenamiento se realiza una sola vez y se repite únicamente cuando ocurren cambios en la norma ISO 9001.
La gerente de calidad de Reafrio, Carla Juciane Pavi Egewarth, explica que el entrenamiento de auditor interno, basado en los requisitos de la ISO 9001, fue un momento importante de aprendizaje e intercambio de experiencias.
“Siempre reforzando la importancia de la auditoría interna como herramienta para evaluar procesos, identificar oportunidades de mejora y fortalecer la cultura de calidad dentro de la empresa.”
La ampliación del equipo de auditores internos se volvió necesaria debido al aumento de las demandas internas y a la necesidad de ampliar el control sobre los procesos.
“Reforzar conocimientos importantes para la evaluación de procesos y la mejora continua. Invertir en capacitación es fortalecer la calidad, la eficiencia de los procesos y la confianza de nuestros clientes”, enfatiza.
El proceso para convertirse en auditor interno
Ser auditor interno de la norma ISO 9001 es una función de gran importancia y responsabilidad. Por ello, el proceso de selección no se realiza de manera superficial. Carla explica que los nuevos auditores fueron invitados tras la indicación de sus gestores.
“En el entrenamiento de auditor interno del sistema de gestión de calidad, los auditores son elegidos por indicación. Los gestores seleccionan a las personas capacitadas y que tienen el perfil para actuar como auditores internos.”
Para participar en el entrenamiento, se consideran algunos requisitos previos, ya que el auditor interno desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la certificación. Estos profesionales son responsables de realizar dos de las tres auditorías anuales que mantienen el sello ISO 9001. La tercera auditoría siempre es realizada por un auditor externo.
“Para participar en el entrenamiento, el colaborador necesita conocer al máximo nuestros procesos internos y tener contacto previo con la norma ISO 9001:2015. Debe ser una persona imparcial, ética y que conozca los términos de confidencialidad”, explica Carla.
Además de auditar, el colaborador pasa a tener una visión amplia de los procesos de la empresa. Por eso, es esencial que sea una persona confiable, que trate la información con responsabilidad y cuidado, manteniéndola restringida al equipo de auditoría.
“Seguimos evolucionando y buscando siempre procesos más eficientes y confiables”, concluye Carla.